Residuos domésticos más comunes y su gestión

¿Qué son los residuos?

Son muchas las definiciones de residuos. A medida que las diferentes normativas referentes a los residuos han ido apareciendo y modificándose de acuerdo a la actividad económica que ha ido surgiendo en torno a los mismos se ha ido afinando y concretando hasta llegar a la vigente Ley 11/2012 de residuos y suelos contaminados donde se recoge la definición que se maneja actualmente en España.

“Residuo es todo material inútil o no deseado, originado por la actividad humana, en cualquier estado físico (sólido, líquido, gaseoso, y sus respectivas mezclas) y que puede ser liberado en cualquier medio receptor (atmósfera, agua, suelo). Incluye por tanto no sólo los residuos sólidos, sino también los efluentes líquidos y las emisiones gaseosas.”

 Según la O.C.D.E. (Organización de Cooperación y Desarrollo Económico) define el residuo como “aquellas materias generadas en las actividades de producción y consumo que no tienen, en el contexto en el que son producidas, ningún valor económico”.

Residuos domésticos

Según la Ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados los residuos domésticos son residuos generados en los hogares como consecuencia de las actividades domésticas. Se consideran también residuos domésticos los similares a los anteriores generados en servicios e industrias.

Se incluyen también en esta categoría los residuos que se generan en los hogares de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEEs), ropa, pilas, acumuladores, muebles y enseres, así como los residuos y escombros procedentes de obras menores de construcción y reparación domiciliaria. Estos residuos tendrán una gestión específica que se explicarán a lo largo del curso.

Por otro lado, también tienen la consideración de residuos domésticos los residuos procedentes de limpieza de vías públicas, zonas verdes, áreas recreativas y playas, los animales domésticos muertos y los vehículos abandonados.

Podremos clarificarlos como:

Plásticos. Se elaboran principalmente a partir de petróleo. El plástico se obtiene mediante la combinación de polímeros (macromoléculas de origen sintético cuya unidad estructural es el monómero, que se repite un número elevado de veces formando la macromolécula) con aditivos, y compuestos por carbono e hidrógeno.

Los más empleados son los polímeros termoplásticos, que se pueden dividir en:

o Poliolefinas, que pueden ser:

  • PEBD (polietileno de baja densidad).
  • PEAD (polietileno de alta densidad).
  • PP (polipropileno).

o PVC (policloruro de vinilo).

o PS (poliestireno).

o PET (politereftalato de etileno).

Son materiales muy resistentes y duraderos, lo que hace que supongan un problema medio ambiental si son abandonados o eliminados en vertedero, permaneciendo durante largos periodos de tiempo en el medio.

 Vidrio. En su proceso de fabricación se emplean materias primas: arena (sílice), sosa (carbonato sódico) y caliza (carbonato cálcico); y se funden en hornos a temperaturas de 1.500ºC. Sin embargo, el vidrio reciclado exige una menor temperatura de fusión, por lo que es necesario un menor consumo de energía.

Papel y cartón. Para su elaboración es necesaria la obtención de las fibras que conforman la pasta. Para ello, el tronco de un árbol es descortezado y troceado y mediante un tratamiento mecánico se extraen las fibras. El papel y cartón recuperado a través de la recogida selectiva supone una fuente de fibras útiles para fabricar papel reciclado.

 Acero. El acero para envases se presenta como una lámina obtenida a partir del mineral de hierro, revestida por ambas caras con una película de estaño. Se emplea para envases de alimentación (latas de conservas) y bebidas. Son envases férricos y su separación de la fracción selectiva de envases ligeros se hace mediante un electroimán, después se prensan para su retorno a la fundición y al inicio de la cadena productiva como chatarra férrica.

 Aluminio. Se extrae de la bauxita (materia prima del aluminio). Se trata de un material no férrico y su separación de la fracción selectiva de envases ligeros se hace mediante equipos que aplican corrientes de Foucault. Es importante saber que el aluminio es reciclable al 100%, sin disminuir su calidad.

 Tetra-brik. Se trata de un envase formado por una lámina de cartón (75-80%), otra de aluminio (5%) y otra de film de polietileno (20%). El reciclado del brick tiene varios procesos, siendo muy costosa la separación de los tres elementos.

Uno de los principales residuos domésticos son LOS ORGÁNICOS.  

La forman los restos de alimentos, cocinados o no, y en menor proporción los residuos de jardinería, etc. Se compone grasas, hidratos de carbono, proteínas, etc. y en España supone aproximadamente el 44% en peso de los RU.

No obstante, la tipología de residuo orgánico varía sustancialmente en función del tipo de núcleo urbano del que proceda. Es sabido que las zonas rurales aprovechan mejor los residuos orgánicos muchas veces empleados como alimentación de animales domésticos o ganado.

  

Otros Residuos domésticos que requieren una gestión específica

Existen residuos que se generan en el ámbito doméstico pero que por sus características requieren una gestión específica. La recogida selectiva de estos materiales se realiza, bien por deposición en un punto limpio o bien porque dispongan de un sistema integrado de gestión (SIG) específico organizado para que dichos residuos sean recogidos, recuperados, reciclados y en su caso eliminados según lo indicado por la legislación correspondiente.

A continuación, se muestras este tipo de residuos

  • Colas y adhesivos
  • Pinturas, barnices y disolventes
  • Insecticidas y plaguicidas
  • Aceites minerales de origen doméstico
  • Aditivos y otros fluidos de automoción
  • Fármacos 
  • Los recipientes y envases de estos materiales (EELL)
  • Residuos eléctricos y electrónicos (RAEE)
  • Productos de la limpieza viaria
  • Pilas, baterías y acumuladores fuera de uso

Los más habituales son:

Pilas. Son dispositivos que transforman la energía química en energía eléctrica. Pueden contener materiales peligrosos: mercurio, cadmio, zinc, plomo, níquel, litio.

La pila de mercurio es la que presenta un mayor potencial de contaminación. Algunas pilas son reciclables, como las de botón de óxido de mercurio, oxido de plata y níquel-cadmio. Otras no, como las alcalinas. Ecopilas es uno de los SIG que gestiona los residuos de pilas y baterías. Establece una red de recogida en diferentes puntos para facilitar al ciudadano su depósito.

Bombillas de bajo consumo. Contienen pequeñas cantidades de mercurio, por lo que pueden contaminar el medio ambiente, y se deben recoger de forma separada en los puntos limpios o a través de un SIG, como por ejemplo Ambilamp.

Medicamentos. La mezcla de medicamentos con otros residuos puede generar un daño importante al medio ambiente. Es por ello que tanto los medicamentos como sus envases se recogen en contenedores específicos en establecimientos autorizados de venta y consumo. SIGRE es el SIG que recoge este tipo de residuos.

Aceites minerales. Son residuos peligrosos muy contaminantes si se vierten en las aguas, el suelo, o si se tratan de forma incorrecta. SIGAUS es el SIG que recoge y trata los aceites industriales usados en España. Según sus datos, alrededor del 70% de estos aceites usados son tratados para extraer nuevas bases lubricantes y el 30% restante como combustible industrial.

Fuente: Asociación Canarias Sostenible y verde